Durante el verano, con las altas temperaturas, aumentan las probabilidades de padecer deshidratación y algunas enfermedades.Para evitar la deshidratación:
• Tomá más líquido del habitual (8 vasos de agua segura a diario). 
• Evitá las bebidas azucaradas y el alcohol.
• Llevá una botella de agua.
• No esperes a tener sed para hidratarte.
• Serví agua para acompañar todas las comidas y tené siempre disponible una jarra en la mesa.
• Ofrecele agua frecuentemente a tus hijos y a los adultos mayores.
• Una buena opción para hidratarte son los licuados con agua segura y hielo, jugos exprimidos, preferentemente con frutas de estación y sin agregado de azúcar.
Es muy importante que pongas especial cuidado en el manejo y consumo de los alimentos, respetes la cadena de frío y evites la exposición de los productos al calor. De esta manera los alimentos no se deterioran y prevenís enfermedades e intoxicaciones.